Basta un mensaje de WhatsApp al cerrar la jornada: el folio queda asentado, correlativo y con las dos firmas, y el avance contra el plan se calcula solo.
El residente contesta por WhatsApp, el día se asienta con la forma de la planilla y el inspector lo firma con su matrícula profesional. Nadie transcribe nada.
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01 Nada que instalar: el Ing. residente envía el diario de obra por WhatsApp
Eva, el Concierge de Paladio, pregunta por WhatsApp lo que pide la planilla de control diario —actividades por partida, personal, tiempo, calidad— y el residente contesta como habla: con notas de voz y fotos desde el frente.
La voz se transcribe: la cantidad que se asienta tiene su respaldo palabra por palabra.
Las fotos quedan ancladas a la partida del día, no sueltas en un rollo de cámara.
Si un dato desentona —45 m² donde el rendimiento habitual es 28— Eva lo marca para el inspector.
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02 Un libro foliado de verdad: correlativo y sin huecos
Cada día queda asentado con la forma del libro de obra: número de folio, casillas contestadas, evidencia y las dos firmas. Un día sin actividad también se asienta — el libro no tiene lagunas que explicar después.
La planilla completa: personal, maquinaria, estado del tiempo, control de calidad, observaciones.
La transcripción y la memoria fotográfica viven dentro del folio que respaldan.
Del presupuesto se llega al folio que sostiene cada cifra — y de vuelta.
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03 Firmar es un acto con matrícula, no un clic
El inspector aprueba u objeta con un código de un solo uso que llega a su WhatsApp. El folio queda sellado con su matrícula, la hora y la evidencia — y una objeción dice qué corregir, no solo «objetado».
Identidad del profesional: la firma lleva la matrícula debajo del nombre, como la planilla de papel.
El folio firmado queda en solo lectura: el expediente no se reescribe.
La objeción lleva partida y motivos, y queda como comentario del inspector en el expediente.
Un libro foliado de verdad: correlativo y sin huecos
Cada día queda asentado con la forma del libro de obra: número de folio, casillas contestadas, evidencia y las dos firmas. Un día sin actividad también se asienta — el libro no tiene lagunas que explicar después.
La planilla completa: personal, maquinaria, estado del tiempo, control de calidad, observaciones.
La transcripción y la memoria fotográfica viven dentro del folio que respaldan.
Del presupuesto se llega al folio que sostiene cada cifra — y de vuelta.
LA LECTURA
El avance contra el plan sale solo del diario
Cada folio aporta sus cantidades y Paladio las convierte en lectura financiera: avance contra el plan, composición del costo —materiales, mano de obra, equipos— y cuánto material va consumido, en sacos y metros cúbicos, no solo en dólares.
El avance contra el plan se corrige solo con cada diario recibido: nadie transcribe a Excel.
La composición del costo sale del análisis de precio unitario de cada partida.
Materiales con cantidades reales — la lista con la que se negocia la compra.
AVANCE CONTRA EL PLAN — GENERALEjecutadoProgramado
USD 20,6 M ejecutadoUSD 2,1 M por detrás del plan · 91 %
Cada punto sale de los folios del libro — nadie cargó esta gráfica.
EL PLAN
Un cronograma que sabe lo que cuesta cada día
Las cuadrillas, la maquinaria y los materiales de cada actividad salen del análisis de precio unitario — la hoja IP3 viva, con sus rendimientos. La duración de cada barra es cantidad entre rendimiento, no un dibujo.
Partidas con su código de catálogo y su APU completo: materiales, equipos, mano de obra.
«540 m² de mampostería a 28 m²/día» — el Gantt enseña la cuenta que lo hace honesto.
La actividad atrasada se marca sola comparando lo ejecutado contra lo esperado hoy.
ENTREGAS Y CRONOGRAMA — ESTADIO METROPOLITANO
Vaciado de losa — Nivel 212/08/2026
EN PLAN
Montaje de gradas prefabricadas30/09/2026
EN RIESGO
Cubierta anular — Tribuna Oeste15/11/2026
RETRASADO 6 D
FIN ESTIMADO 22/03/2027 · +9 días vs. contrato
Preguntas frecuentes
¿El residente tiene que instalar algo?
No. Eva, el Concierge de Paladio, vive en WhatsApp: el residente escribe al número de la obra y contesta las preguntas de la planilla con texto, notas de voz o fotos. La aplicación es para mirar, aprobar y leer las métricas — la captura pasa en el chat que ya tiene en la mano.
¿Esto vale como libro de obra?
El folio replica la planilla de control diario del libro foliado: numeración correlativa sin huecos, las casillas del papel y las dos firmas —residente e inspector— con su matrícula profesional. Cada aprobación queda sellada con identidad, hora y evidencia.
¿Qué pasa si el residente reporta una cantidad que no cuadra?
Eva compara contra el presupuesto y los rendimientos históricos, y marca el dato para el inspector antes de que firme: «la mampostería lleva 45 m² hoy contra un rendimiento habitual de 28». La decisión sigue siendo del inspector; Eva solo le dice dónde mirar.
¿De dónde salen las gráficas financieras?
De los folios y del análisis de precio unitario de cada partida. Al asentarse un diario, el avance contra el plan, la composición del costo y el consumo de materiales se recalculan solos. Ninguna gráfica se carga a mano.
¿Y si la obra no tiene los APU cargados?
El libro funciona igual: folios, firmas y avance físico. Los análisis de precio unitario se pueden subir después —de uno en uno o por capítulos— y las métricas financieras se encienden con ellos.