Paladio Paladio
Publicado el · Costos

Almacén y desperdicio: dónde se va el material que sí compraste

Felipe Arancibia Felipe Arancibia Sr. Product Designer
7 min de lectura
Pintura mexicana en ocres y tierras de una fila de mujeres de perfil, vestidas de blanco, que cargan sobre la cabeza canastas rebosantes de flores mientras sostienen en brazos las que ya no les caben, contra una franja de cielo azul y hojas de agave en los extremos

El desperdicio de material es la diferencia entre lo que se consumió y lo que la obra ejecutada requería. Es una de las pérdidas más grandes y menos visibles de una obra, porque no aparece en ningún reporte: el material se compró, se pagó, entró a la obra, y simplemente no se convirtió en obra terminada.

A diferencia de un rendimiento bajo, que se nota en el avance, el sobreconsumo no se nota en nada. Aparece en el resultado final, cuando ya no hay nada que hacer.

Las cinco causas, que se resuelven distinto

Esto es lo más importante del artículo. «Sobreconsumo» no es un diagnóstico: son cinco problemas distintos que producen el mismo síntoma.

CausaCómo se detectaCómo se ataca
Desperdicio de procesoRecortes, sobrantes, mermas normalesMétodo, modulación, corte optimizado
RetrabajoSe rehizo algo ya ejecutadoCalidad, supervisión, información técnica
Deterioro por acopioMaterial dañado, endurecido, oxidadoAlmacenamiento y rotación
Robo o desvíoFalta sin explicación técnicaControl de acceso, custodia, conteo
Error de presupuestoEl consumo teórico estaba mal calculadoAjustar el catálogo para la próxima

Confundirlas es el error caro. Un director que asume robo cuando el problema es retrabajo va a poner un vigilante y a deteriorar la relación con su equipo, mientras el problema real sigue.

La forma de distinguirlas es cronológica. El desperdicio de proceso es parejo y constante. El retrabajo aparece en picos, asociado a fechas concretas. El deterioro se concentra en materiales sensibles y en temporadas. El robo suele ser en escalones y en materiales de reventa fácil. El error de presupuesto es una desviación constante desde el día uno.

Sin registro fechado del consumo, las cinco se ven iguales.

El cálculo básico

No hace falta un sistema de inventario. Hace falta esta comparación, para los cuatro o cinco materiales que más pesan:

Consumo teórico = cantidad ejecutada × consumo unitario del presupuesto
Sobreconsumo    = consumo real − consumo teórico

Con un ejemplo de bloque de concreto:

DatoValor
Muro ejecutado y verificado420 m²
Consumo unitario del presupuesto12,5 pz/m²
Desperdicio previsto en el presupuesto3 %
Consumo teórico con desperdicio5.408 pz
Consumo real registrado5.940 pz
Sobreconsumo532 pz · 9,8 %

Ese 9,8 % adicional sobre el desperdicio ya previsto es un número que se puede investigar. Sin la comparación, son 532 bloques que nadie va a echar de menos.

La clave del cálculo es que la cantidad ejecutada tiene que ser confiable. Si el avance está mal medido, el consumo teórico está mal, y el sobreconsumo aparente puede ser un error de medición y no un problema de material.

Los materiales que valen el esfuerzo

Controlar todo no se paga. Controlá los que cumplen dos de estas tres condiciones:

  • Representan más del 5 % del presupuesto de materiales
  • Tienen alto valor unitario o son de reventa fácil
  • Son sensibles al deterioro por acopio

En obra tradicional eso suele reducirse a: acero, cemento, bloque o ladrillo, y los acabados de mayor valor. Cinco materiales bien controlados capturan la mayor parte de la pérdida posible.

El almacén, sin montar una operación

Cuatro prácticas, ninguna requiere sistema.

Un punto de entrada y un responsable. Todo material que entra se recibe, se cuenta y se registra contra la orden de compra. Sin esto, cualquier otro control es decorativo.

Salidas contra frente. Que el material salga del acopio asignado a un frente o partida identificable. Es lo que después permite comparar consumo contra ejecución de esa partida. Sin asignación, el consumo es un total global inútil.

Acopio según el material. Cemento sobre tarimas y bajo cubierta, con rotación de lo más antiguo primero. Acero elevado del suelo. Bloque estibado a altura razonable. Es aburrido y evita la mayor parte del deterioro.

Conteo periódico de los cinco críticos. No inventario completo: conteo de cinco materiales, quincenal. Media hora, y detecta desvíos cuando todavía son chicos.

Dónde se pierde de verdad

Cuatro puntos que aparecen una y otra vez:

Entre la recepción y el frente. Material que llegó, se descargó donde se pudo, y se dañó o se perdió en el acarreo interno.

En el corte. Piezas que se cortan sin planificar el aprovechamiento. En materiales que vienen en largos estándar, la diferencia entre cortar con criterio y cortar sobre la marcha puede ser el 10 % del consumo.

En el retrabajo. Es la causa de sobreconsumo más cara porque paga doble: el material perdido y la mano de obra de rehacer. Y es la que menos se registra como tal.

En los sobrantes de fin de obra. Material comprado de más que nadie devolvió y nadie trasladó a otra obra. En empresas con varias obras, es una pérdida totalmente evitable si alguien lleva el registro.

Lo que hace posible todo

Todo lo anterior descansa en dos registros que probablemente ya deberías tener:

  • Cantidad ejecutada por partida, medida el día que se ejecuta
  • Entrada y salida de material, asignada a un frente

Con esos dos, el sobreconsumo se calcula solo y con fecha, que es lo que permite distinguir las cinco causas. Sin ellos, el sobreconsumo aparece en el resultado final como un número sin explicación, y para entonces no hay nada que investigar.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto desperdicio es normal?
Depende del material y del sistema constructivo, y conviene usar los porcentajes de tu propio histórico y no los del manual. Lo relevante no es el nivel absoluto sino la desviación respecto de lo que presupuestaste.
¿Vale la pena un almacenista dedicado?
En obras medianas, casi siempre. El costo de la posición suele ser menor que el sobreconsumo que evita, más los días perdidos por material que está en obra pero no en el frente.
¿Cómo distingo robo de desperdicio sin acusar a nadie?
Con el patrón temporal y el tipo de material. Un sobreconsumo parejo en todos los materiales es de proceso. Uno concentrado en materiales de reventa fácil, en escalones, es otra cosa. El dato objetivo evita la conversación incómoda basada en sospechas.
¿El desperdicio se puede cobrar al cliente?
El desperdicio previsto está dentro del precio unitario. El adicional es tuyo, salvo que se derive de una causa imputable al cliente —cambios de proyecto, información tardía— y esté documentada en su momento.
¿Sirve controlar material en obra a suma global?
Sirve más, porque ahí nadie te obliga a medir y el sobreconsumo sale directo de tu margen. Es justo el sistema donde menos se controla y donde más cuesta no hacerlo.
SOBRE EL AUTOR
Felipe Arancibia
Felipe Arancibia
Sr. Product Designer

Chileno, diseñando para América Latina. Del research en campo saca lo que realmente importa para los clientes, y con eso arma productos que la gente no técnica adopta sola —legal, educación, contabilidad— y que se notan en la productividad desde la primera semana.

Ver todos sus artículos →

El próximo folio se llena solo. Empieza hoy.

Solicitar una demo